El temazcal : la ceremonia donde celebramos la Vida.
Una ceremonia es una actividad donde todos los participantes están de acuerdo en celebrar y honrar un momento, y en todos los tiempos y en todas las culturas han tenido sus propias ceremonias.
El temazcal tiene orígenes milenarios en muchas culturas de América. Se le conoce como: la casita de vapor y decimos que estamos dentro del vientre de la Madre Tierra. ¿Por qué un vientre? Porque quienes estamos dentro de esta estructura semiesférica recordamos cómo era estar en el vientre de nuestra propia madre: oscuro, húmedo y cálido.
En esta profunda oscuridad podemos irnos hacia dentro de nosotros mismos; a escuchar nuestro latido, reconocer la voz interna y verdadera que siempre ha estado allí. Nos estamos dando un tiempo fuera del cotidiano, de su caos y su estrés constante que a menudo nos abruma. A mucha gente esto le puede dar miedo y hasta decir que le puede causar claustrofobia, pero en realidad es que hace mucho tiempo que no reconocen su propia respiración, su propia esencia y su propio sentir, lo que les aleja de su autenticidad.
Si alguna vez te invitan a participar en un temazcal, aprovecha esta maravillosa oportunidad y agradece sinceramente esa invitación. Esa persona, que se ha tomado el tiempo para invitarte, realmente está deseando que experimentes una mejora en tu bienestar a nivel físico, mental y espiritual. Participar en una ceremonia de este tipo puede ofrecerte una conexión más profunda contigo mismo y con los demás, además de proporcionarte una experiencia transformadora.
A nivel físico, por el calor que está recibiendo todo el organismo entra en un estado de emergencia donde lo primero que expulsa son las toxinas innecesarias que no requiere para su funcionamiento óptimo. En este momento es cuando realmente empezamos a experimentar el beneficio del temazcal, ya que llega la desintoxicación; se libera el estrés acumulado y se alcanza una profunda relajación. Al final, esto nos permite sentir un bienestar que resulta casi inmediato y que reconocemos con claridad.
A nivel mental, tal vez al inicio puede que la mente te engañe con el temor, la negación y la duda sobre tu capacidad de resistir el calor; esto puede ser en parte un efecto de haber nacido de forma prematura, pero además estás enfrentándote a todos esos pensamientos autocríticos que tu cabeza, día tras día, te susurra y te dice que no puedes lograr. Sin embargo, después de vivir la primera puerta, como se le conoce en este proceso, me he dado cuenta que ese miedo ya no está presente; se ha calmado por fin, Lalo (lalocadelacasa) ¡Es un alivio y una liberación que merece ser celebrado!
A nivel espiritual, en este vientre de la Madre Tierra, sus hijos la nombran del modo que corresponda con su propia percepción y reconocimiento cada uno. Dentro del temazcal se convierte en un verdadero punto de encuentro amoroso, un espacio sagrado donde todos somos sus hijos y compartimos el vínculo hermoso de ser hermanos del mismo amor divino y podemos nombrarle cómo cada uno tenemos el entendimiento de Dios.
La duración del temazcal depende de cada guía, pero siempre son 4 tiempos; 4 puertas y este proceso tiene una relación simbólica con las 4 direcciones: el este, sur, oeste y norte. Y también tiene relación con los elementos: fuego, agua, aire y tierra.
Al terminar la sesión, todos nos sentimos profundamente agradecidos por esta maravillosa experiencia en la que todos hemos estado participando. En este encuentro, cada uno de nosotros se ha expresado libremente y hasta hemos cantado juntos. Algo dentro de nosotros ya se ha liberado, permitiéndonos sentir una conexión especial. Ahora es el tiempo perfecto para entender que somos hermanos, hijos del mismo universo creador que ha hecho que estemos compartiendo, aquí y ahora, esta hermosa celebración en familia.
Aho Metakiuyase Oyasın, por todas mis relaciones!!!
… con cariño, Betty!